lunes, 21 de diciembre de 2015

Me estoy volviendo loca, porque creo que Potter se parece a Draco


POV Pansy
Esa Potter me había dejado en ridículo, encima de que ahora tenía que compartir mi habitación con ella, también tenía que soportar que todos los idiotas de mis amigos se quedaran embobados con ella, eso no me gusta nada, Potter no puede ser más popular que yo, yo que soy la princesa de Slytherin.
Pero me dejo confundida cuando la escuche en la forma que me contesto y no solo a mí sino también a Blaise, ella hablaba de la misma forma en que Draco les habla a las personas que no le agradan, con altanería, arrogancia, superioridad, claro, que Draco ahora ha cambiado su forma de ser (Bueno, después de la guerra creo que todos hemos cambiado), pero me hizo recordar al antiguo Draco.
Cuando Theo se presentó, ella cambio de inmediato su tono de voz y fue amable con él, hasta le sonrió, pero verla sonreír me dejo confundida, esa sonrisa se me era tan familiar, parecía la sonrisa de Dr…
—Soy Draco Malfoy —escuché que se presentó mi amigo, sacándome de mis pensamientos—, ¿y yo como debo llamarte, por tu apellido o por tu nombre? —preguntó con un poco de burla.
Potter volvió a sonreír y le contestó de la misma manera con la que Draco le había hablado.
—Eso depende —dijo.
—¿Depende? ¿De qué? —preguntó mi amigo.
Pero ya no preste más atención a su conversación porque me quede petrificada mirándolos a ellos dos, no podía dar crédito a lo que estaban viendo mis ojos, sus gestos, su manera de hablar, la manera en mover las manos, su sonrisa, eran tan parecidos los dos, eso y sin contar que los dos eran rubios platinados y sus ojos eran grises, la única diferencia es que ella tiene el cabello un poco rizado y Draco lo tiene lacio, bueno, y también que ella no es tan pálida como Draco, Potter tiene los pómulos con un lindo color sonrosado —¿Acaso dije la palabra lindo para referirme a Potter?, creo que estoy confundida, es por eso que lo dije— y por supuesto ella tiene las facciones más finas que la de mi amigo. ¡Merlín! ¿Qué me pasa?, ¿acaso me estaré volviendo loca?, no, no, no, yo no me estoy volviendo loca, son solo imaginaciones mías, claro, eso es, son imaginaciones, tal vez se debe a la rabia de saber de qué tenía que compartir mi habitación con ella.
Desperté de mi aturdimiento cuando escuche a Potter decir:
—Que tengamos el mismo apellido no significa que tengamos que ser necesariamente familia.
Luego empezó a caminar con elegancia hacia la salida de la sala común, y ese porte me hacía recordar tanto a Cissy, la madre de Draco, ¡Oh, basta, Pansy! ¡Basta, ya! —me regañé a mí misma— todo son imaginaciones mías, ella y Draco no son familia, en todo caso del único que tendría que ser familia seria del novio de la pelirroja Weasley.
—Hey, Pansy, vamos a desayunar —dijo Blaise.
—Sí, vamos —contesté, empezando a caminar.
—¿Y todavía siguen enojados por la forma en que les contesto, Cygnus? —nos preguntó Theo a Blaise y a mí.
—Lo que diga o deje de decir esa Potter a mí me da igual —contesté, tratando de fingir indiferencia.
—Así, pues a mí no me lo parece —dijo Theo y Draco sonrió por lo que dijo.
—Pues a mí esa chica me gusta y no voy a descansar hasta tenerla en mi cama —sonrió Blaise—, ella se piensa que por hablarme así yo me voy a alejar de ella, pues si lo pensó está muy equivocada, me excita más cuando se ponen difíciles —dijo Blaise con voz pervertida.
Draco miró serio a Blaise.
—No vayas a jugar con ella, Blaise, parece ser una buena chica —la defendió Theo.
—Amigo mío, ya sé que a ti también te gusta la rubita Potter, pero si quieres estar con ella, primero tendrás que esperar tu turno, o sea después de mí, claro —dijo Blaise, Theo solo negó con la cabeza.
—Ya, Blaise, creo que con quien Potter terminará estando será con Draco, ¿acaso no viste como lo miraba? —Draco sonrió con arrogancia.
Le mentí a Blaise, es que me daba asco ver como solo quería acostarse con ella y después dejarla y no es que la defendiera, pero es que ella es mujer igual que yo y detesto que los hombres se aprovechen de las mujeres.
—Bueno, vamos a desayunar, ya es poco tarde —dijo Theo.
Luego todos nos dirigimos al Gran Comedor.

POV Cygnus
Ya estaba en el Gran Comedor desayunando, pero aún estaba un poco enojada con ese chico Zabini, que se cree, acaso creía que por decir muñeca y preciosa yo iba a caer a sus pies, pues no, una Potter no acepta los coqueteos de personas que recién conoce, además en mi época ellos tienen la edad de mis padres.
Al rato llegaron Parkinson, Zabini, Theo —él me había caído mejor—, y Draco Malfoy, no sé porque, pero sentía algo raro cuando estaba cerca de él, y no sabía en donde había escuchado su apellido antes, pero bueno, eso luego lo averiguaría.
Miré a la mesa de los leones y me di cuenta que Hermione, mi madre bilógica y Ginny, mi madre adoptiva, estaban desayunando, pero estaban solas, donde estarían mi padre y mi tío Ron. Ah, cierto —sonreí al acordarme que mi padre me dijo que él y mi tío Ron eran muy dormilones y siempre llegaban tarde a desayunar en su época escolar— luego los vi llegar apurados y sentarse a desayunar lo más rápido que podían, vi a papá y tenía la corbata mal anudada y su cabello estaba más alborotado que de costumbre, y al tío Ron también estaba un poco desarreglado y comía como lo recordaba en el futuro, en verdad comía como si no existiera un mañana.
Mis mamás lo miraron y negaron con la cabeza como diciendo ‘nunca cambiaran’.
No pude evitarlo y reí y mi risa hizo que los cuatro chicos con los que estuve hablando en la sala común me miraran confundidos por no saber cuál era el motivo de mi risa.
—Dicen que la que sola se ríe de sus maldades se acuerda —dijo Zabini, yo ignore su comentario y como ya había acabado de desayunar me levante de la mesa y me encamine a mi primera clase, era pociones con el profesor Snape.
Fui la primera en llegar al salón, así que me dedique a leer mi libro de pociones, al rato siento que alguien más entra al salón, así que levante la mirada y vi que era mi madre, era Hermione, le sonreí y ella también me sonrió.
Se acercó a mí.
—Hola, soy Hermione Granger —se presentó y estiro su mano para que la estrechara.
Yo estaba mirándola atentamente todos sus rasgos de su rostro, era muy hermosa, en verdad las fotos que mi padre me dio de ella no le hacían justicia, era muy hermosa con esos pómulos sonrosados y sus ojos color miel, nariz perfilada y labios delgados y rojos, y su cabello castaño claro rizado, la estaba viendo de carne y hueso y sobre todo con vida, era muy distinto que verla solo con fotos, ya no tenía que imaginar cómo sería su tono de voz porque ahora lo estaba escuchando y era tan dulce, quería abrazarla, besarla y llamarla mamá me hiciste mucha falta, te quiero. Y no es que no quiera o que sea una ingrata o una malagradecida con mamá Ginny, pero es que tener a tu verdadera madre es distinto.
Tenía unas ganas tremendas de llorar, pero me contuve.
—Ho-hola —tartamudeé al hablar, así que me aclare la voz—, soy Cygnus Potter —le estreche su mano, era tan suave y delicada.
Me soltó la mano y volvió a sonreír.
—Eres puntual —me dijo.
—Sí, nunca me ha gustado llegar tarde a ninguna clase —contesté aun mirándola.
—Vaya, parece que tenemos algo en común, a mí también me gusta llegar temprano a clases.
Le sonreí.
—Creí que estarías en sexto año, pareces más chica, nunca creí que estarías en el mismo curso que yo —dijo.
—Ah, es que a mí me llego la carta a los 10 años, por eso estoy adelantada —contesté.
Eso pareció sorprenderla, pero no hizo comentario alguno al respecto.
—¿Y de que colegio vienes? —me preguntó.
—De Francia, estuve estudiando en Beauxbatons, pero convencí a mis padres para que me dejaran estudiar en Hogwarts —le tuve que mentir porque eso ya se lo había dicho a mi padre y a mi tío, así que no podía decir algo distinto a lo que le había dicho a ellos.
—Así, entonces de seguro debes de conocer a Fleur y Gabrielle Delacour —dijo.
Yo me puse muy nerviosa, que le iba a contestar.
—Eh… sí, claro, pero yo no me hablaba mucho con ellas, porque… porque yo tenía otro grupo de amigas —volví a mentirle.
—Puede ser, pero lo que me parece raro es que Fleur no nos haya dicho que Beauxbatons había una chica que se apellidaba igual que Harry —se quedó pensativa y mirándome fijamente, parecía que sabía que le estaba mintiendo.
—Eso seguro se debe a que… a que a mí… me llaman más… mejor dicho a mí conocían mejor por mi segundo apellido.
—¿Y cuál es tu segundo apellido? —preguntó curiosa.
¡Merlín, ayúdame!
—Parker —fue el único apellido que me llego a la mente.
Vi que abrió la boca a seguir hablando, pero no dijo nada más en cuanto vimos entrar a los demás chicos al salón, luego mi padre y a mi tío.
—Hermione, ven —la llamó mi tío Ron.
—Oh, lo siento, Ron me llama —asentí—, luego seguimos platicando —dijo y se fue con ellos.
—Vamos, pasen ya, o que están esperando una invitación —escuche la voz aburrida del profesor Snape.
Yo seguí concentrada en mi libro, que ni siquiera levante la mirada en cuanto sentí pasos cerca de mí.
—¿Y tú que hace aquí? —esa era la voz de Parkinson.
—Que más podría hacer aquí, estudiar como todos, ¿no?, a menos que tu vengas a hacer otra cosa —le contesté aun sin levantar la vista del libro.
—Me refiero a que haces en este curso, porque no te vas a tu salón —dijo ahora enojada.
Levante la mirada.
—Este es mi salón y mi curso.
—En serio, pero no pareces que seas del último curso, ¿cuántos años tienes? —preguntó Theo.
—16 años —le contesté.
—Entonces deberías estar en sexto, no en séptimo —volvió a hablar Parkinson.
Maldición, porque no me podía dejar en paz, ya me estaba cansando de tener que dar explicaciones.
Respiré profundo y contesté de forma calmada.
—Estoy adelantada porque a mí me llego la carta cuando cumplí los 10 años.
—A nadie le llega la carta a los 10 años —dijo Zabini.
—Pues a mí sí —le dije un poco desesperada.
—Tomen asiento que la clase va a comenzar —dijo Snape.
Snape se quedó callado durante unos minutos mirando a cada uno de nosotros, pero cuando poso su vista sobre mí, me miró más de lo necesario.
—Bueno, ya que han tenido más de 7 meses de vacaciones, espero que hayan ocupado su tiempo en estudiar o por lo menos en leer sus libros —hablo Snape, volvió su vista al frente—, ahora veré sí reconocen los nombres de las pociones —señaló los frasquitos con pociones sobre su mesa— y cuál es su función. ¿Quién me puede decir cuál es nombre de esta poción? —cogió un pequeño frasquito con un líquido color amarillo.
Apenas termino de hablar, levante la mano.
—Sí, señorita… Potter —dijo con tono aburrido.
—Es Esencia de Murtlap, algunos de sus ingredientes son Tensa y encurtidos de tentáculos de Murtlap y sirve para aliviar y sanar dolorosas heridas. El primero de la derecha que esta sobre la mesa es la Poción de los Ojos Abiertos o poción de Despertares, sus ingredientes son colmillos de serpiente, acónito, aguijones secos de Billywig e ingrediente estándar, su efecto es que impide que duermas, te hace revivir si has estado drogado o has recibido un golpe y también actúa como antídoto para el Filtro de los muertos en vida. La opción que le sigue es Zumo de Mandrágora y para hacer esta poción se necesita mandrágoras maduras, la cual está confeccionado por usted profesor, la poción es un antídoto para revivir a aquellos que han sido petrificados, y la poción que le sigue esa de color anaranjado es Poción Oculus, algunos de sus ingredientes son ajenjo, mandrágora cocida, agua cristalizada, polvo de cuerno de unicornio, su función hace devolver la vista al que la beba y contrarresta la maldición conjuntivitis…
—Bien, señorita Potter, no es necesario que dé una reseña de todas las pociones que tenga sobre la mesa, pero por lo menos alguien si estudio —lo miré seria y Snape medio sonrió, pero le salió una mueca—, 50 puntos para Slytherin. Ahora júntense en parejas y preparen la poción Visionis —ordenó—, vamos, no me miren y pónganse a trabajar.
—Uy, qué emoción ahora gracias a Potter, Slytherin también ya tiene su sabelotodo, igual que los leones tienen a Granger —Pansy rió de su estúpida broma, y yo le dediqué una mirada asesina y ella paro de reír.
—Eh… Cygnus quieres ser mi pareja —me preguntó Theo.
—Sí, claro —le contesté.
Vi que mi mamá y el profesor Longbottom —bueno, en mi época Neville es profesor de Herbología— haciendo pareja y a mi papá y al tío Ron haciendo pareja, también vi que Parkinson y Malfoy hacían pareja y a Zabini lo vi con una chica castaña de nuestra casa, la verdad no sé su nombre.
Hacer pareja con Theo es la mejor propuesta que acepte porque se ve que es responsable y sabe lo que hace, no está adivinado que ingrediente poner, sí la verdad hacemos buena pareja —de estudios, nada más— fuimos los primeros en acabar, le pusimos nuestros nombres a la poción y Theo se la entregó al profesor Snape. Los siguientes en acabar fueron mi madre y el profesor Longbottom. Después de que mi madre le entrego su poción al profesor, por un lado de mi mamá paso Malfoy y pude darme cuenta de que sus miradas se encontraron porque vi que mi mamá se sonrojo un poco —que raro fue eso— luego Malfoy le entrego la poción a Snape.
—Les queda solo cinco minutos para que me entreguen su poción —dijo Snape a los que les faltaba entregar su trabajo.
Malfoy regreso y se volvió a sentar junto a Parkinson.
—Vaya, Theo buena elección en hacer pareja con la sabelotodo de nuestra casa —escuche a Parkinson hablar con sarcasmo.
Yo volteé para mirarla y encararla, ya me tenía harta.
—¿Cuál es tu problema? —le espeté enojada.
—¿Qué?, te molesta que te diga lo que eres, reconócelo eres una sabelotodo insufrible igual que Granger, no me digas que le quieres quitar su puesto —se rió en mi cara.
Me hervía la sangre de cólera, la tome de la muñeca y se la aplaste con fuerza.
—Acaso no te han enseñado que no se debe hablar mal de las personas que no están presentes, además te pregunté cuál es tu problema conmigo, así que no tienes que meter a Hermione en esto —le dije.
—¡Suéltame! —me exigió.
—Y si no lo hago, ¿qué? —dije, podía sentir las miradas de Theo y de Malfoy en nosotras.
—¡Suéltame! —repitió.
La solté.
—No te vuelvas a meter conmigo, Parkinson, como enemiga puedo ser realmente cruel —le advertí.
—¿Acaso me estás amenazando?, porque si es así…
—Ya basta, Pansy —la interrumpió Malfoy—, tú empezaste a molestarla y si no quieres que te amenacen entonces comportante, no te das cuenta que tú eres mayor que ella y estás haciendo el ridículo al comportarte como una niña —le sonreí con burla, creo que Malfoy se está ganado mi confianza, no es como el idiota de Zabini.
—Pero, Draco… —se quejó Parkinson.
—La clase termino, todos dejen sus pociones sobre mi mesa y salgan —dijo Snape.
—Bueno, me voy, luego nos vemos, Theo —le dije y antes de salir del salón le sonreí a Malfoy.
—Cygnus —escuché que me llamaban así que paré y cuando volteé no había nadie detrás de mí.
—Cygnus —volvió a llamarme la voz, y luego vi a mi padre corriendo para alcanzarme.
—Sí, p… digo Harry —le contesté cuando se acercó a mí.
—Necesito hablar contigo —dijo un poco agitado por haber corrido.
—Dime —le dije.
—Aquí no —dijo—. Ven, vamos al campo de quidditch —empezamos a caminar.
Cuando ya estábamos a solas, papá hablo.
—Voy hacer directo contigo, Cygnus —dijo y su tono de voz era serio, yo ya sabía lo que me iba a preguntar.
—De acuerdo —contesté.
—Los dos nos apellidamos Potter —asentí—, así que quiero saber si tenemos algún parentesco, o sea si somos familia —rayos, ahora que le digo, la misma mentira que le dije a Malfoy o le digo la verdad.
—Eh…




martes, 17 de noviembre de 2015

Una Potter siendo una… ¿Serpiente?

POV Harry
¿Potter? ¿Cygnus Potter? Acaso no escuche bien, pero Dumbledore dijo que esa chica se apellidaba Potter, no lo creo, yo soy el único Potter, que yo sepa mi padre no tenía más familiares, ni siquiera primos, además ella es rubia platinada y sus ojos son color grises mercurio como el de Malf… no que estoy pensando, si fuera familiar del hurón albino se tendría que apellidar Malfoy o Black.
—Harry, Harry… ¡HARRY! —gritó Ginny.
—¿Qué pasa, Ginny? —pregunté.
—Es que te estoy hablando y no me haces caso —dijo Ginny.
—Es lógico que esté así, Ginny, Harry está igual o más sorprendido que todos nosotros aquí, porque esa chica se apellida igual que él… Harry, ¿crees que esa chica pueda ser algún familiar lejano tuyo? —preguntó Hermione.
—No lo creo, Hermione, no se parece en nada a mí, mírala tu misma —Hermione la miró y luego sonrió. Qué raro, pensé.
—¿Por qué le sonríes? —preguntó Ron.
—A mí me parece que es una buena chica, Ron, no sé, pero ahora cuando nuestras miradas se encontraron, sentí algo muy dentro de mí, como si ya la conociera.
—¿Buena chica?, sí, claro, está en Slytherin, si el sombrero la escogió para esa casa es por algo, además, me parece que esconde algo, sabes que en la tarde cuando Harry y yo la encontramos estaba desmayada en el Bosque Prohibido y cuando despertó llamó a Harry, «papá», está loca —dijo Ron.
—Tal vez se golpeó la cabeza y por eso se confundió —dijo Ginny.
—Sí, eso fue lo que ella dijo —contesté sin dejar de mirarla, pero ella tenía la vista fija en su plato.
—Insisto en que esa rubia esconde algo, yo que tu amigo no me fiaría de ella, y es más averiguaría todo sobre ella para saber a qué atenerme y a que enfrentarme —me dijo Ron.
Estaba de acuerdo con Ron cuando dice que esconde algo, pero ahí a ser capaz de intentar algo contra mí, no lo creo, Hermione tiene razón al decir que parece una buena chica, pero… aun no entiendo porque los dos llevamos el mismo apellido, lo tendría que averiguar.
—Ron deja decir tonterías y de meterle ideas raras a Harry en la cabeza —lo regañó Ginny.
—Yo solo digo lo que creo —se defendió él—, luego no digan que no se lo advertí.
—Sí estás confundido y quieres saber el porqué de que llevan el mismo apellido, lo mejor será que hables con ella, Harry —dijo Hermione, sí, mi amiga tan comprensiva como siempre.
—Sí, eso haré, Hermione, pero hoy día no, mañana después del almuerzo hablaré con ella —le dije.

POV Cygnus
Ya no soporte tener todas las miradas sobre así que hice lo que más odiaba hacer, huir, como una cobarde del Gran Comedor, apenas salí de ahí, corrí sin parar hasta llegar a las mazmorras, pare y puse mi mano derecha en mi corazón que latía descontrolado, me sentía sola, necesitaba urgentemente tener a mi mamá Ginny aquí conmigo, necesitaba oír su voz tan dulce, regañándome o dándome consejos, y también necesitaba uno de esos abrazos que solía darme papá cuando me sentía triste o cuando sentía frío en el alma.
Ahora ya no corría, ahora empecé a caminar lentamente hasta llegar a la puerta de la sala común de Slytherin, al parecer todo estaba casi igual a la de mi época, no había cambiado mucho las mazmorras. ¡Oh, rayos!, cuál sería la contraseña para poder entrar.
—Pureza —dije la contraseña que era de mi época, pero la puerta no se abrió—. Salazar Slytherin —nada, tampoco se abrió, pero que tonta como esa va ser esa la contraseña, debe ser… uhm… sí, claro, como no lo pensé antes—, Sangre Pura —dije claro y fuerte, y ¡bingo!, la puerta se abrió.
Definitivamente todo estaba igual a mi época, la chimenea, las paredes, salvo que los muebles de mi época eran distintos, eran negros de piel de dragón. Subí las escaleras para ir a mi habitación, me siento muy cansada, pero cual será mi habitación, en mi época yo soy la princesa de Slytherin y tengo una habitación para mi sola, pero aquí seguro la tendré que compartir con alguien, pase por la cual era mi habitación en mi época y no pude evitar la tentación de entrar. Qué raro hay dos camas, divise que en una cama había una carta, camine hasta allí y tome la carta, era para mí, tenía mi nombre. La abrí y la empecé a leer.

Señorita Potter
Déjeme decirle que ya sabía a qué casa le iba a asignar el sombrero, así que usted compartirá habitación con la señorita Parkinson, ella es la princesa de Slytherin como me imagino que también lo es usted en su época. Todo lo que necesita está en el baúl que está cerca de su cama.
Albus Dumbledore

Albus, me hacía acordar a mi hermano, como estará mi hermano, mejor dicho como estarán mis hermanos, mis padres, mis tíos, mis primos, mis abuelos, espero que no se preocupen mucho por mí. Regresaré, lo prometo, regresaré y seremos la familia feliz que siempre hemos sido.
Abrí el baúl y saque un pijama y ropa interior, me metí en el baño y me di una larga ducha, después salí de la tina y me seque con una toalla blanca que estaba allí y luego me puse mi pijama. El baño me había relajado y me había dado mucho sueño. Camine hasta mi cama y me acosté, cerré los ojos y se me vinieron imagines de mi familia, y de un momento a otro me quede dormida.

***

Desperté por los pasos de una persona en mi habitación, ¿Qué rayos?, porque hacen tanto ruido, abrí los ojos de golpe, todo era verde y plata, entonces recordé que no estaba en la casa de mis abuelos sino en Hogwarts y en la época de mis padres. Luego vi que la persona que hacia tanto ruido era esa chica de cabellos negros que me miraba ayer en la noche, nuestras miradas se encontraron, pero ella no dijo nada y yo tampoco, al parecer ella es Parkinson, la princesa de Slytherin, y no le gusta nada compartir habitación conmigo, pero ni modo a mí tampoco me gusta compartir mi habitación y además yo también soy la princesa de Slytherin, en mi época, claro, pero también soy princesa.
Me levante y me metí en el baño, me di una rápida ducha al darme cuenta que era un poco tarde, cuando salí del baño, seque mi cabello con magia, y también me puse mágicamente mi uniforme, me miré en espejo y vi que estaba igual de hermosa que siempre —sonreí ante mi reflejo— me puse un poco de labial rosa y listo, baje a la sala común.
Apenas baje todos se quedaron quietos mirándome, me gusta que la gente me miré, pero esto ya está sobrepasando los limites, ya me está molestando.
—Vaya, así que tú eres la nueva Potter —dijo con arrogancia mi compañera de habitación.
—Sí, hay algún problema con eso —respondí de la misma manera que ella.
Parkinson me miró enojada, seguro no se imaginaba que le iba a contestar.
—No, por supuesto que no hay ningún problema, muñeca —dijo el moreno de ayer de manera seductora.
—Qué bueno que no haiga problemas… eh… —le señale para que me dijera su nombre.
—Blaise Zabini, pero tú me puedes decir “amor”, si quieres, preciosa —sonrió.
—Muy bien, pero yo solo te llamare Zabini —dije de manera seria—, ah… se me olvidaba detesto que me llamen muñeca o preciosa, mi nombre es Cygnus Potter, que no se te olvide, pero creo que para ti solo soy Potter —sonreí con arrogancia, Zabini me miró serio.
—Eh…, yo soy Theodore Nott, pero me puedes decir Theo —dijo el chico castaño, él parecía amable.
—Mucho gusto, Theo, tú sí me puedes llamar por mi nombre —le sonreí sinceramente.
—Cygnus, vaya, tus padres también tienen la costumbre de ponerle a sus hijos el nombre de una constelación —comentó Theo.
—¿También? —pregunté.
—Sí, también, porque aquí, nuestro príncipe de Slytherin tiene el nombre de una constelación —dijo palmeando amistosamente la espalda del rubio que me miraba muy fijamente ayer, ni siquiera me di cuenta de su presencia—. Él es…
—Soy Draco Malfoy —se presentó, Malfoy, dijo Malfoy, ese apellido yo lo había escuchado antes, ¿pero dónde?—, ¿y yo como debo llamarte, por tu apellido o por tu nombre? —preguntó.
Sonreí.
—Eso depende —dije.
—¿Depende? ¿De qué? —preguntó el rubio.
—De que si te ganas mi confianza o no —dije—. Bueno, luego nos vemos —empecé a caminar hacia la puerta.
—Eso es raro, Potter —dijo Malfoy y yo paré cuando escuche mi apellido, pero no volteé para mirarlo—, una Potter siendo una… ¿Serpiente?
Sonreí, sí supieras que no soy la única Potter en Slytherin, en mi época mi hermano Albus Potter también es Slytherin, claro, yo no soy una Potter realmente, pero llevo ese apellido, y eso lo hace raro igualmente.
—Ahora, confiésalo de una vez, que eres de Harry Potter, su hermana no eres, acaso eres su prima —siguió hablando el rubio.
—Que tengamos el mismo apellido no significa que tengamos que ser necesariamente familia —le contesté aun sin mirarlo, y salí de la sala común.




miércoles, 30 de septiembre de 2015

¡Es el año 1998!

POV Cygnus
Escuchaba murmullos a mí alrededor, así que fui abriendo mis ojos muy lentamente para acostumbrarme a la luz, me senté y miré a mí alrededor, ¡¿Qué fue lo que paso?! ¿Por qué me encontraba en el Bosque Prohibido?, entonces dirigí mi mirada a las personas que estaban ahí conmigo. ¡Por Merlín!, sí que me lleve una gran sorpresa al darme cuenta de quien eran esas dos personas, creo que son Hugo y James o Albus, estoy confundida, miró bien para saber de quién se trata, ¡no puede ser! ¡Por Merlín, Morgana, Zeus, Afrodita, Circe y todos los dioses del Olimpo!, eran nada más y nada menos que mi padre y mi tío, pero eso no era lo más raro, lo raro era que parecían tener casi mi misma edad.
¿Pero cómo rayos fue que ocurrió esto? ¿Acaso me estaré volviendo loca?
¾Oye, ¿te encuentras bien? ¾preguntó mi padre, cuando él y mi tía se habían acercado a mí.
¾¿Eh?, sí… sí me encuentro bien, papá ¾le contesté sin pensar, y los dos me miraron sorprendidos, pero definitivamente el más sorprendido fue mi padre¾, eh… quiero decir me duele la cabeza ¾dije poniendo las manos en mi cabeza.
¡Por Dios!, ¿por qué tuve que abrir mi boca?, ahora creerán que estoy loca, y tal vez si lo estoy.
¾¿Cómo me llamaste? ¾preguntó mi padre, todavía sorprendido.
¾Vamos, Harry, creo que esa chica está loca, es muy bonita, pero está loca ¾le susurró mi tío Ron a mi padre, lo que suponía, creían que estaba loca.
¾No, no, espera, Ron ¾le dijo¾. ¿Escuche bien, me dijiste «papá»? ¾ahora se dirigió a mí.
¾Eh… sí, no… este quiero decir sí, pero… ¾los dos me miraban atentos a mi respuesta¾, pero es que te confundí con mi padre, es que él también tiene unos hermosos ojos verdes esmeraldas… creo que me golpeé muy fuerte la cabeza, no vayas, quiero decir no vayan a creer que estoy loca ¾me excuse.
¾¿Cómo fue que te golpeaste la cabeza? ¾preguntó el tío Ron, y su tono de voz era de desconfianza.
¾Bueno, yo soy un poco despistada a veces y seguramente tropecé con algo, me caí y quede inconsciente por el golpe ¾mentí.
¾Pero que hacías aquí, nunca te había visto ¾ahora fue mi padre quien hablo.
¾Antes me podrías decir que fecha es ¾me volvieron a mirar sorprendidos¾, es que por el golpe que me di, creo que quede un poco confundida.
¾3 de setiembre de 1998 ¾contestó el tío Ron.
¾¡Es el año 1998! ¾grité con todas mis fuerzas porque papá y mi tío automáticamente se taparon los oídos, bueno entonces eso significa que ya paso la guerra, ¡qué bueno!, porque no me gustaría ver a mis seres queridos en peligro¾, lo siento, aun me estoy confundida ¾me excuse.
¾Ahora sí podrías contestarme lo que te pregunte ¾me dijo mi padre con autoridad, y su tono de voz me hacía acordar cuando nos regañaba a James, Albus y a mí cuando le hacíamos alguna broma a uno nuestros primos, y lo único que le faltaba a su frase es que le agregara al final el ‘jovencita’.
¾Bueno, es que llegue muy temprano al colegio y antes de ir a hablar con el director decidí dar una vuelta para conocer mejor el lugar y luego me caí ¾les volví a mentir, y que feo se sentía, yo nunca le había dicho una mentira a mi familia, ni siquiera mentía cuando hacia alguna travesura.
¾¿De dónde vienes? ¾preguntó el tío Ron.
¾De Francia, antes estudiaba en el colegio de Beauxbatons, pero convencí a mis padres de que me mandaran a Hogwarts, por eso es que recién he llegado hoy en la mañana ¾les invente que venía de Francia porque la única imagen que se me vino a la cabeza en este momento fue la de mi tía Fleur.
¾Pero tu forma de hablar es como la de nosotros, no parece que hayas estado en Francia ¾dijo el tío Ron.
¾Es que yo y toda mi familia somos de Londres y por motivos de trabajo se mudaron a Francia, por eso no tengo el acento francés ¾contesté.
¾¿Todavía te duele la cabeza? ¾me preguntó mi padre, y yo asentí¾, entonces deberíamos ir a la enfermería, de seguro la señora Pomfrey te da una poción y te aliviaras enseguida ¾me sonrió.
¾No ¾me miró¾, quiero decir que primero debería ir a reportarme con el director y luego voy a la enfermería.
¾Sí así lo quieres, está bien ¾yo asentí¾, vamos, te mostraremos el camino a la dirección ¾que mal me sentía al mentirles, los pobres guiándome en un camino que yo conozco de memoria.
Todo el camino fue en silencio, el tío Ron todavía me miraba con desconfianza y mi padre siendo tan amable como siempre.
¾Ah, Harry, yo me voy a la sala común es que me había olvidado que tenía que hacer la tarea de pociones y quiero pedirle a Mione que me ayude ¾papá solo asintió¾, además ya están cerca a la dirección no creo que me necesiten a mí como guía ¾me miró¾. Te espero en la sala común, Harry, y si no estoy ahí seguramente estoy en la biblioteca con Mione. Adiós ¾me dijo. ¿Quién será Mione?, me preguntaba¾, supongo que luego nos vemos.
¾Sí, luego nos vemos ¾susurré¾. Creo que no le caigo muy bien a tu amigo ¾le dije a papá.
¾No es eso, es solo que Ron es un poco desconfiado ¾sí ya lo sabía¾, oh, que descortés de mi parte no me he presentado, soy Harry Potter ¾dijo estirando su mano para que se la estrechara.
Sonreí.
¾Yo soy Cygnus P…, soy Cygnus ¾le estreche su mano, no sabía cómo iba a reaccionar si le decía que yo también soy una Potter.
¾Llegamos ¾dijo después de que soltamos nuestramos manos¾, Pie Limón ¾dijo la contraseña y no podía creer que hasta en mi época siguiera siendo la misma contraseña.
Cuando la gárgola nos dio pase subimos las escaleras y antes de tocar la puerta escuchamos un ‘pase’, mi padre abrió la puerta y como todo un caballero me dejo entrar a mi primero y luego paso él.
¾Profesor ¾dijo papá en forma de saludo.
¾Harry ¾respondió Dumbledore¾, ¿qué se te ofrece? ¾le preguntó a la vez que me miraba.
¾Cygnus, quiere hablar con usted, profesor ¾dijo mi padre señalándome, Dumbledore asintió¾. Bueno, los dejo para que puedan hablar, hasta luego profesor, Cygnus nos vemos después ¾me sonrió.
¾Buenas tardes, profesor Dumbledore ¾lo saludé.
¾Buenas tardes, señorita…
¾Potter ¾le dije y él pareció sorprendido.
¾¿Potter? ¾preguntó confundido¾, yo no sabía que Harry tuviera más familiares aparte de los Dursley.
¾Y no los tiene, es solo que yo soy su hija ¾contesté con calma, porque sabía que Dumbledore me podría ayudar a regresar a mi época.
¾¿Su hija? ¾repitió pensativo¾, tú podrías ser su hija solo a menos que vinieras del futuro ¾me miró como queriendo encontrar un parecido con mi padre.
¾Acertó, yo vengo del futuro. Y no me miré así que no encontrara el parecido entre él y yo ¾le dije¾, yo dije que soy su hija, sí, pero soy su hija adoptada.
¾¿Y sabes quienes son tus padres biológicos? ¾preguntó el profesor.
¾Sí. Bueno, en realidad solo sé quién es mi madre, porque a mi padre nunca supe quién es.
¾¿Y cuál es el nombre de tu madre? ¾preguntó.
¾Hermione Jean Granger ¾le contesté, me miró sorprendido.
¾La señorita Granger es su madre ¾volvió a mirarme fijamente¾, no se parece mucho a ella, salvo en que su cabello es un poco rizado como el de Hermione.
Sonreí al escuchar que tenía algo en común con mi madre.
¾Bueno, mi padre dice que herede la inteligencia de mamá.
¾No lo dudo, lo que no puedo creer es que Harry y Hermione terminaran casándose, siempre creí que Harry se casaría con la señorita Weasley.
¾Sí, se casó con mamá Ginny.
¾¿Llamo mamá a la señorita Weasley? ¾preguntó muy sorprendido.
¾Sí, lo que pasa es que ellos Ginny y Harry Potter son mis padres adoptivos, ellos se hicieron cargo de mí desde el día en que nací, porque mi madre biológica murió después de darme a luz ¾la voz se me quebró al mencionar y mis ojos se llenaron de lágrimas al mencionar la muerte de mi madre.
¾Lo siento, señorita Potter ¾dijo Dumbledore.
¾No se preocupe, profesor, yo solo quiero que me ayude a regresar a mi época.
¾¿De qué año viene?
¾2016 y antes de que pregunte como fue que hice para venir a esta época, déjeme decirle que use el giratiempo que era de mi madre, es que estaba muy aburrida y quise retroceder una hora, pero al parecer le di muchas vueltas.
¾Estaba jugando giratiempo ¾asentí¾, acaso no sabe que jugar con eso es muy peligroso, podría cambiar el futuro o tal vez nunca regresar a su época ¾eso si me asusto, rayos que tonta fui.
¾Pero ya le dije estaba aburrida ¾me miró y movió la cabeza en forma de negación.
¾Bueno, de nada sirve regañarla por lo que hizo, ahora lo que debemos de hacer es buscar la forma de regresarla a su época, pero mientras eso pasa, usted señorita Potter se quedara estudiando en esta época ¾asentí.
¾Pero yo no traje nada de mis útiles y uniforme aquí.
¾No se preocupe por eso, todo lo que necesite aparecerá en su habitación.
¾Oh, muchas gracias, profesor ¾le sonreí.
¾Bien, entonces, ¿cuántos años tiene?
¾16 años.
¾Eso quiere decir que pasa a sexto año ¾dijo.
¾No, yo paso a séptimo año, es que a mí me llego la carta a los 10 años.
¾Entiendo, Harry tiene razón al decir que usted heredo la inteligencia de su madre ¾sonrió.
¾Gracias, profesor ¾le devolví la sonrisa.
¾Creo que se hizo tarde, ya es la hora de cenar, le pondremos el sombrero seleccionador cuando estemos todos reunidos en el Gran Comedor ¾asentí.

En el Gran Comedor

Yo miraba todo atrás de un muro, ya todos estaban reunidos, me sentía muy nerviosa igual como cuando tenía 10 años y me pusieron el sombrero seleccionador.
¾Buenas noches, queridos alumnos, antes de empezar a cenar, quisiera que todos le demos una bienvenida a Hogwarts a una nueva alumna que viene de intercambio, yo sé que la selección se hace el primer día de clases, pero su nueva compañera tuvo un pequeño percance y por eso no pudo venir a tiempo ¾me hizo una señal con su mano para que me acercara¾, bien, ella es su nueva compañera, la señorita Cygnus Potter ¾rayos, si de por sí ya todos tenían la mirada sobre mí, ahora que ha dicho mi apellido todos me miran a mí y a mi padre buscando algún pareció, porque tuvo que decir ‘Potter’, porque no se inventó otro apellido¾, señorita Potter, siéntese aquí por favor para ponerle el sombrero ¾camine con la cabeza en alto hasta llegar a la silla, y fingía que no escuchaba sus comentarios, me senté y la profesora McGonagall me puso el sombrero, ella también me miraba sorprendida.
¾Vaya, esto es increíble, alguien que viene del futuro ¾decía en susurros el sombrero, lo único que agradecía es que el sombreo estaba tan sorprendido como todos en el Gran Comedor, tanto como para ahorrarme el escuchar su típica canción¾, veo inteligencia, valentía, también arrogancia y poco de soberbia, vaya en donde te pondré, encajarías perfecto en Gryffindor, pero también en Slytherin ¾seguía hablando en susurros.
«Ponme en Slytherin ¾pensé¾, esa ha sido mi casa en el futuro.»
¾Estás segura de eso ¾volvió a susurrarme.
¾¾yo también hable en susurros.
—Como quieras ¾susurró¾, ¡¡SLYTHERIN!! ¾gritó.
La profesora McGonagall me quito el sombrero y yo me pare de la silla para dirigirme a mi mesa, podía notar que todos estaban sorprendidos, pero luego los Slytherin empezaron a aplaudir seguramente emocionados de tener a una Potter en su casa.
Me senté en una esquina, no quería hablar con nadie todavía, después de que me senté pude escuchar a Dumbledore que decía: «Ahora sí, a cenar y provecho a todos». La comida apareció al instante y comenzamos a cenar. Podía sentir la sus miradas sobre mí, trate de ignorarlas, pero no pude, levante la vista y vi a una chica de cabellos negros que estaba sentada muy cerca de un moreno, un castaño y un rubio platinado, ellos no me quitaban la vista de encima, sobre todo el chico rubio, decidí no prestarles atención y dirigí mi vista a la mesa de los leones ahí pude ver a mi padre, al tío Ron, a mi mamá Ginny…, pero me quede petrificada cuando la vi, cuando vi a mi madre biológica, cuando vi a Hermione Granger, era realmente hermosa, tenía su cabello rizado igual que el mío, de pronto nuestras miradas se encontraron y me sonrió, y yo también le sonreí. Decidí que aprovecharía el tiempo que me quede aquí, para conocer a mi madre, empezare por hacerme su amiga, ¡Oh, Merlín, gracias!, en verdad gracias por permitirme ver a mi madre.




lunes, 21 de septiembre de 2015

El Giratiempo


POV Cygnus
Faltaban tres semanas para entrar a Hogwarts, por fin ya entraba a 7mo año, por fin ya acababa los estudios en Hogwarts con tan solo 16 años y eso es porque a mí me llego la carta de Hogwarts cuanto cumplí los 10 años, me pareció raro porque a James y a Albus le llego su carta a los 11 años, que es lo normal, pero a mí se me adelanto, papá me dijo que tal vez se deba a que yo había heredado la inteligencia de mamá; estaba feliz porque luego de acabar mis estudios en el colegio empezaría mis estudios superiores, quiero estudiar leyes, ese es mi sueño, pero a la vez me sentía triste porque extrañaría mucho ese colegio que se había convertido en mi segundo hogar.
Ahora estaba en el patio de la casa de mis abuelos, o sea en la Madriguera. Habíamos venido a pasar unos días a casa de los abuelos, ya que por diferentes motivos no lo habíamos podido ir a visitar tan seguido como era costumbre, uno de los motivos es que mi papá siendo el jefe de los aurores tenía mucho trabajo y mamá no se quería ir sola con nosotros y dejar solo a papá en casa, pero gracias a Merlín, papá tenía a mi tío Ron como mano derecha y eso hacia menos pesado su trabajo.
Estaba platicando con mi hermanita Lily, y digo estaba porque apenas Hugo el hijo menor de mi tío Ron y de mi tía Luna, la llamo ella se fue tras de él rápidamente, esos dos eran inseparables, como están en la misma casa en Hogwarts, o sea Gryffindor, en realidad todos mis primos y mis hermanos eran de la casa de los leones, bueno, a excepción de Rose la hija de mayor de mi tío Ron, que era de Ravenclaw como la tía Luna, y de mi hermano Albus y yo que pertenecíamos a Slytherin.
Si, ya lo sé, es raro que a pesar de provenir de una familia llena de Gryffindors, nosotros hayamos quedado en la casa de las serpientes. Pero que podemos hacer, el sombrero nos encontró aptitudes para Slytherin.
Después de que Lily se fue dejándome sola en el patio, estaba muy aburrida porque mis hermanos James y Albus se habían ido al Callejón Diagon a Sortilegios Weasley a abastecerse de nuevos productos para hacer bromas, y yo no quise ir, no sé porque, pero no me apetecía salir, entonces me puse a jugar distraídamente con el collar que traía desde que cumplí los 10 años, en realidad es un giratiempo, papá me dijo que le perteneció a mi madre y digo perteneció porque mi madre murió al momento de darme a luz. Mi madre biológica era Hermione Jean Granger, por eso en honor a ella yo llevo su segundo nombre ‘Jean’, mi primer nombre no sé porque me lo pusieron, pero luego de que ella murió, Ginny y Harry Potter, sus mejores amigos, me adoptaron y me criaron como a su hija, por eso llevo los apellidos «Potter Weasley» y sus hijos son como mis verdaderos hermanos y todos los Weasley también me tratan como si fuera una más de ellos, aunque físicamente no me parezca nada a ellos.
Me quite el giratiempo y me dio curiosidad de ver qué pasaba si lo giraba, porque aunque parezca raro, nunca lo había usado, además, solo quería retroceder una hora, así que lo hice, le di muchas vueltas al giratiempo, en realidad no sabía cuántas vueltas se le tenía que dar, pero creí que darle todas esas vueltas sería suficiente, de pronto todo se puso negro y empezó a dar vueltas, yo me mareé y me dieron arcadas, sentía mi estómago al revés, ya no pude más y cerré mis ojos dejándome llevar a esa oscuridad.