POV Draco
Maldito, maldito, Blaise. Insinuar en frente de todos que yo defiendo
a Potter solo para que me sea más fácil de llevármela a la cama —¡ja! yo no necesito
hacer eso para conseguir que una mujer se acueste conmigo—. La próxima vez que
Blaise insinué algo parecido juro que me las pagara. Además, yo solo defendí a
Potter porque algo muy dentro de mí me impulso a hacerlo, me impulso a
protegerla de él así como también me impulso defenderla de Pansy cuando
estábamos en la clase de pociones.
Pero esa chica tiene algo que me hace estar pendiente de ella, aun no
entiendo porque, pero sentí el deseo de protegerla desde que la vi por primera
vez, aunque se perfectamente que se puede defender sola, sí, ella tiene
carácter, me agrado cuando le grito a Blaise y sobre todo cuando le dio esas
dos bofetadas, nunca nadie lo había golpeado, así en frente de todo el comedor.
Potter me gusta, pero no en la forma como a hombre le gusta una mujer,
me gusta su carácter, sus agallas, ella es valiente, inteligente, tiene clase
para hablar y caminar, y es muy hermosa, demasiado hermosa he de reconocer,
parece una muñeca de porcelana, ¡Merlín, Draco, que te pasa con ella! —me
regañe—, espero que no me empiece a atraer, no, por supuesto que no, yo estoy
profundamente enamorado de la persona de la que menos pude imaginar, no solo
estoy enamorado también la idolatro, la venero, ella me hace ser mejor persona.
Yo quiero que nuestra relación se haga pública ya, pero ella todavía
no está segura porque no sabe cómo van a reaccionar sus amigos, eso me molesta
un poco, pero por ella yo haría cualquier cosa que me pidiera.
—Draco, amigo, ya es tarde porque no te vas ya a dormir —me dijo Theo sacándome
de mis pensamientos.
—Todavía no tengo sueño
—contesté mirando la
chimenea.
—Eh…
—¿Qué pasa, Theo? —le pregunté, sabía que
cuando decía «Eh» era porque quería saber algo.
—Bueno, te quería preguntar si… si habías… si sabías donde esta
Cygnus.
Lo miré.
—Porque habría de saberlo —dije con indiferencia—, debe de estar en su habitación, ¿no?, porque
no se lo preguntas a Pansy, comparte habitación con ella, no conmigo.
—Hey, cálmate, no te enojes, además te pregunte por Cygnus, porque
Pansy me dijo que no está en su habitación y como ya pasan de las 11, creí que
tal vez tú la habías visto por ahí, pero ya veo que no.
—No, no la vi —susurré.
—Tal vez esté dando
vueltas por ahí —dijo
Theo.
No le contesté.
—Bueno, yo si me voy adormir, además no creo que le pase nada estando
dentro del colegio —afirmo
Theo y luego lo vi de reojo que subía las escaleras.
En dónde diablos se habría metido esta mocosa, salió del Gran Comedor
muy ofuscada por culpa de Blaise, aunque ella tratara de parecer serena se le
notaba que explotaría en cualquier momento.
No estará con dos de los integrantes del trio de dorado, porque al
rato que ella se fue, vi a Potter salir y luego Weasley salió como siguiendo a
Potter, pero que tanto podría hacer con ellos.
Me quede sentado en el sofá esperando a que aparezca la mocosa, pero
nada, los minutos pasaban y pasaban y no aparecía, ya eran las 12, que hago la
voy a buscar, tal vez le paso algo y por eso no aparece.
Pero que dices Draco, porque tengo que estar preocupado por ella, ni
que fuera algún familiar mío, no es mi problema si ella aparece o no —me regañe a mí mismo—
pero y si le paso algo. No, no, Draco, ¡ya basta! —me volví a regañar.
Ya me iba a mi habitación cuando siento que entran a la sala común,
era ella, lo sabía porque pude distinguir su cabellera rubia, se quitó los
zapatos para que al caminar no hacer ruido, yo la seguí despacio y ella iba tan
distraída que no se dio cuenta de mi presencia.
—¿Dónde estabas? —le pregunté con voz
fría, ella dio un salto de susto.
Se volteó para mirarme y cuando se dio cuenta de que era yo, relajo su
expresión.
—Malfoy, me asustaste —susurró.
—¿Dónde estabas? —volví a preguntar.
—Eh… bueno, yo… yo
estaba… —no
la deje hablar.
—Tú estabas con Potter
y Weasley, ¿verdad? —ella me miró sorprendida.
—¿Cómo lo sabes? Acaso
me seguiste, escuchaste todo lo que dije. ¿Lo sabes? —preguntó y en su voz
le notaba que estaba nerviosa—, prométeme que no se lo contaras a nadie —me suplicó.
La miré confundido.
—Primero yo no te seguí a ningún lado y segundo ¿de qué me hablas?
¿Qué es lo que según tú yo sé? ¿Y por qué no se lo tengo que contar a nadie? —le pregunté.
—Eh… nada, nada, no me hagas caso —se giró para seguir caminando pero yo antes la tome del brazo y la
giré hacia mí.
—Por ahora voy a dejarlo pasar eso que ocultas, pero quiero que me
expliques que tanto hacías con Potter y con Weasley hasta estas horas —le exigí.
Me sentía enojado con ella y no sé porque.
Miró su brazo sujetado por mi mano y luego a mí, como diciéndome que
la suelte, pero yo no le hice caso.
—Que te importa lo que yo haga o deje de hacer con ellos, son asuntos
míos —arrastraba
las palabras al hablar como yo suelo hacerlo y frunció el ceño evidentemente
enojada.
Pero algo me dejo petrificado cuando la vi, se parecía a ella, cuando
fruncía el ceño se parecía a ella.
—Granger —susurré.
—¿Qué? —dijo
confundida.
Yo no podía articular palabra, parecía que con la que estaba
discutiendo era con Granger, como cuando solíamos discutir desde primer año.
—Suéltame —dijo enojada.
Yo la fui soltado lentamente, pero sin quitarle la mirada de encima,
no podía creer como dos personas que no tienen ningún parentesco se pudieran
parecer tanto al hacer ese gesto, y no solo en eso también se parecían en la
inteligencia que poseían, sí, las dos son tan inteligentes.
Me quedo mirando por un momento confundida y luego se giró y empezó a
caminar hacia su habitación.
Luego de un rato yo también me dirigí a mi habitación, estaba confuso
y cansado, así que acosté en mi cama con todo y el uniforme. Pero no me podía
quitar de la cabeza a Potter, que es lo que oculta, y que tiene que ver en esto
San Potter y Weasley, esto lo tengo que averiguar, tengo que saber que oculta,
por supuesto que lo voy averiguar o me dejo de llamar Draco Lucius Malfoy
Black.
Y con ese pensamiento metido en mi cabeza me quede dormido.
POV Harry
Luego de que Ron y yo acompañamos a Cygnus a las mazmorras, nosotros
también nos fuimos a nuestra habitación, apenas entramos a nuestra habitación,
Ron se puso su pijama y se acostó a dormir, todavía me sorprende la facilidad
con la que se queda dormido, como si no se hubiera enterado de que Cygnus, mi
hija del futuro está aquí, en nuestra época, compartiendo clases con nosotros.
Ahora entiendo porque me llamo papá el primer día que llego, yo no lo
comprendía, pero ella dijo que me había confundido porque su padre también
tiene los ojos color verde esmeralda, por supuesto que tiene que ser iguales si
su padre del futuro y yo somos la misma persona, aunque en ese momento en que
ella me llamo papá, Ron me dijo que ella estaba loca. También entiendo ese
repentino sentimiento de protección hacia ella, y porque Hermione le sonrió la
primera vez que la vio y dijo que parecía una buena chica, claro, seguramente
es el llamado de la sangre, Hermione reconoció o mejor dicho su corazón
reconoció que son madre e hija aun antes de saber que va a existir.
Y yo me siento feliz porque sé que me casare con Ginny, ella será la
madre de mis hijos James y Albus, según Cygnus así se llamaran mis hijos, pero
me dijo que tenía 3 hijos, le faltó decirme el nombre de mi otro hijo o tal vez
hija.
Pero lo que tenía que hacer apenas amanezca es hablar muy seriamente
con Ginny, y preguntarle porque no me dijo nada sobre su embarazo, porque me lo
oculta.
Me acosté en mi cama, pero estuve dando vueltas en la cama no pude
dormir en toda la noche pensando en Ginny y en mí hijo que viene en camino.
Me levante muy temprano, algo que no es común en mí, pero estaba
desesperado por hablar con Ginny. Me bañe y me vestí y cuando mire el reloj
apenas eran la 7 a.m.
Vi que Ron todavía estaba dormido, así que baje a mi sala común, ahí
me encontré con Hermione y Neville.
—Buenos días —los salude a ambos.
Ellos voltearon a mirarme y sonrieron.
—Buenos días —dijo Neville.
—Vaya, esto sí que es una sorpresa —dijo Hermione—,
tú, Harry Potter, madrugando, o es que acoso estás enfermo —puso una mano sobre mi
frente para comprobar que no tuviera fiebre—. No tienes calentura.
—Me encuentro perfectamente bien, Hermione, solo que no pude dormir y
por eso me levante temprano —dije.
—Entiendo —dijo Neville.
—Bueno, que les parece si vamos a desayunar —dijo Hermione.
—Espérenme —escuche
la voz de Ginny detrás de nosotros—, ¿Harry? —dijo
sorprendida cuando me vio.
—Sí, creo que así me
llamo —le
sonreí.
—Me refiero a que, qué haces despierto temprano, tú sueles dormir un
poco más igual que Ron —dijo
Ginny.
—Solo no pude dormir —me encogí de hombros.
Luego de eso nos dirigimos al Gran Comedor, nos sentamos en muestra mesa
y el desayuno apareció al instante. Al rato vi entrar al comedor a Cygnus.
Ella me vio y me sonrió, yo también le sonreí. Se acercó a nuestra
mesa y nos saludó.
—Hola, Harry, Hermione —nos dio un beso en la mejilla a cada uno.
—Buen día —le saludamos ambos.
—Ah, Cygnus, ellos son Ginny Weasley, la novia de Harry —dijo Hermione y Cygnus
sonrió—,
y él es Neville Longbottom.
—Mucho gusto, Ginny, y pro… digo Neville, yo soy Cygnus —se
presentó, pero que le iba a decir a Neville, no la escuche bien—. Bueno, yo me
voy a mi mesa, luego nos vemos —dijo y se marchó.
La vi que se sentó junto a Nott y empezaron a platicar.
—Me cayó bien Cygnus, es muy linda —dijo Neville, lo
quede mirando serio.
Me molesto que dijera que mi hija era linda, que me pasa,
acaso son celos de padre, tal vez sí.
—Sí, a mí también me cayó bien, no parece que fuera de
Slytherin —dijo Ginny.
—No todos los Slytherin son malos, después de la guerra
cambiaron —dijo Hermione.
—Sí, pero todavía no podemos confiar en ellos completamente —dijo Neville.
Luego de media hora Ron bajo a desayunar y parecía agitado.
—Me quede dormido, y tú mal amigo —me dijo Ron—,
porque no me despertaste.
—Porque todavía era muy temprano cuando me levanté, es que no pude
dormir en toda la noche —le
contesté.
—Ah, seguro no pudiste dormir por lo que… —le di una patada por
debajo de la mesa para que no diga nada sobre Cygnus, me miró confundido y
luego entendió por qué lo hice y dijo—: porque todavía te dolía la cabeza.
—Sí, Ron, no pude dormir porque me dolía la cabeza —le seguí la corriente.
Luego de desayunar yo cogí a Ginny de la mano y le hice señas para que
se quedara.
—Chicos, no vienen —dijo Hermione.
—Después vamos,
Hermione —le
contesté.
—Sí, Hermione, ellos tienen que hablar —le escuche a Ron decir.
Luego que todos se fueron a clase Ginny dijo:
—Que pasa, Harry,
porque nos quedamos.
—Ginny tenemos que hablar muy seriamente —le dije—, vamos a nuestra sala
común.
Ese era el mejor lugar para hablar con ella, ahora que no había nadie
ahí dentro, así que caminamos hasta llegar a nuestra sala común, entramos y son
sentamos en el sofá que está cerca a la chimenea.
—¿De qué quieres que
hablemos? —preguntó.
—Ya sé que es lo que me ocultas —se lo dije sin rodeos.
Me miró sorprendida.
—… ah…

actualiza pronto por favor
ResponderEliminarplis, actualiza ahora, no abandones tu fic
ResponderEliminarsaludos