En la oficina de Dumbledore…
POV Severus
Caminaba de un lado a otro en la oficina de Dumbledore. Todavía seguía
muy enojado por el comportamiento de esa Potter para conmigo, y encima se
atrevió a retarme cuando le dije que averiguaría todo lo que oculta, y ella me
contesto: ‘Bien, profesor, entonces
le deseo suerte con ello’, prácticamente me dijo que no me temía.
—¿Qué te pasa, Severus? ¿Pareces enojado por algo? —me preguntó
Dumbledore al ver que yo no le decía nada.
—No parezco enojado, estoy enojado —grité.
—¿A qué se debe tú enojo?
—Todo es por culpa de esa mocosa arrogante.
—¿Qué mocosa arrogante? —preguntó.
Que acaso no era obvio de quien le hablaba. O se hace el tonto o me
está tratando de tomar el pelo.
—Potter, ella es la mocosa arrogante, presumida, insoportable, insolente
que siempre logra sac…
—¿Verdad que Cygnus es muy inteligente? —me interrumpió.
—Yo nunca he dicho que no lo sea. Es más si creo que es muy
inteligente, hoy día me sorprendió mucho al decirme los ingredientes y
preparación de la poción Wiggenweld sin ni siquiera abrir el libro, pero eso no
le quita lo insoportable.
—Me imagino que debes de estar muy contento con otra alumna
inteligente en tu clase, ¿no, Severus?
No escucho cuando dije que Potter es insoportable.
—Preferiría no tenerla como alumna. ¿Sabes por qué estoy enojado?…
—No lo sé, todavía no me lo has dicho —detesto cuando me interrumpen.
Suspiré.
—Esa mocosa se burló de mí en plena clase. Yo estaba dando las
indicaciones de cómo realizar la poción, cuando escuche la risa de Potter, me
acerque a ella, y le pregunte que ‘¿qué era lo gracioso?’ y ella me respondió:
‘que yo lo era’.
—Debe de haber estado jugando, no le hagas caso, Severus, Cygnus es
solo una adolescente.
—Sí, una adolescente, pero que sabe perfectamente bien lo que hace.
Cuando la encaré por su respuesta, ella trato de arreglarlo diciendo: ‘se ve
muy bien hoy profesor’.
—Pues eso fue un halago, Severus, no entiendo porque te enojas.
¿Qué le pasa a Dumbledore? No entiende lo que le digo.
—No me dijo eso con el afán de halagarme, lo hizo para burlarse de mí.
Y en ese momento baje mi mirada a su mesa y vi que tenía su libro cerrado, pero
como te dije Potter con mucha facilidad me dijo los ingredientes y la
preparación de la poción —Dumbledore sonrió complacido— pero ese no es el
punto. El punto aquí es que me falto el respeto, a mí, que soy su profesor, y
cuando le dije que mandara a llamar a sus padres, ella me dijo que sus padres
no podían venir porque estaban en Francia. Entonces yo le ordene que les
mandara una carta pidiéndoles que tomen un Traslador y vengan inmediatamente a
Hogwarts a hablar conmigo, pero ella me contesto que no podían venir porque
estaban muy ocupados en sus trabajos y que tú, Dumbledore me lo podías
confirmar. Pero yo creo que existe algo raro en ella y con sus padres.
—No hay nada raro en ella y con sus padres —la defendió Dumbledore.
—No te dejes engañar por una cara de inocencia, Albus. Te lo digo en serio,
esa chica oculta algo, es que tú no te has dado cuenta, se nota a simple vista,
a mí no me engaña.
—Severus, hijo, no desconfíes de Cygnus…
—Por supuesto que desconfió de ella, no porque se apellida Potter
significa que sea igual que el otro Potter —Albus negó con la cabeza—, ella
oculta algo y sus padres también, por eso no quiso que vengan. Pero lo que
todavía no entiendo es porque se apellida Potter, pero no es familiar de Harry
Potter, en cambio se parece mucho físicamente a los Malfoy, y no solo
físicamente también en su comportamiento, es tan arrogante, egocéntrica —deduje.
—¿Todavía no te das cuenta, Severus?
¿De qué todavía no me doy cuenta? ¡Merlín! Acaso me esta insinuando
que…
—Estás tratando de decirme que Cygnus Potter en realidad es Cygnus
Malfoy, porque es la hija de Lucius y por tanto la media hermana de Draco —yo
ya lo había pensado, pero luego deseche esa posibilidad porque no creía que
Lucius era el tipo de hombre de tener hijos fuera del matrimonio.
—No es hija de Lucius Malfoy, Severus —me corrigió.
Sonreí por su mentira tan patética.
—¿Ah, no? —lo miré directamente—, entonces ¿de quién es hija? ¿De
Draco? —dije con sarcasmo.
Esperaba que Albus riera de mi sarcasmo, pero su mirada era serena,
como dándome la razón. ¿Qué le pasa a este viejo chiflado?
—¿Acaso te has vuelto loco? —le grité—. Draco apenas es dos años mayor
que ella, entonces como pretendes insinuar que él es su padre.
—Severus, tienes la verdad frente a tus ojos, pero no la quieres ver.
—Digamos que te creo que Potter es hija de Draco. Ahora mi pregunta
es: ¿Quién es la madre?
—Hace un momento dijiste que es muy inteligente, ¿a quién más conoces
que es igual de inteligente que ella?
No podía creer lo que me estaba tratando de decir.
—¿Granger? —susurré.
—Así es, Severus, la señorita Hermione Granger es la madre de Cygnus
Potter.
—Ahora sí que te volviste loco de verdad —exclamé—. Como se te ocurre
pensar algo tan… no encuentro palabras para describir lo que me dices. Pero
Draco y Granger juntos. No lo creo, es imposible.
—No es imposible, Severus. Cosas así suele pasar, es como lo dice una
frase muggle: “Polos opuestos se atraen” o “Del odio al amor solo hay un paso”.
Negué con la cabeza.
Es definitivo Dumbledore está completamente loco. Creo que la guerra
le afecto más de lo que parecía. Pensar que Potter es hija de Draco y Granger,
es imposible las edades no concuerdan.
—Potter no es hija de Draco y Granger, Albus, estás equivocado —traté
de explicarle muy calmadamente—. Las edades no concuerdan.
—Tú mismo lo has dicho, Severus, se parece en actitud y físicamente a
los Malfoy, y también es muy inteligente como Hermione —es imposible lo que
dice—, fíjate muy bien en Cygnus, fíjate en sus gestos, en su manera de hablar,
de andar y ahí tú mismo te darás cuenta de que lo que te digo es verdad.
Me pareció ver en una ocasión un gesto idéntico al de Granger, pero en
ese momento no le tome importancia.
—La única solución que le encuentro para que Potter sea hija de Draco
y Granger, es que ella haya venido del futuro —le dije con sarcasmo.
—Exacto, Severus. Exacto. Por fin te diste cuenta de la verdad
—sonrió.
—¡¿Qué?! —grité—. Piensas que ella vino del futuro.
—No lo pienso, Cygnus misma me lo dijo.
—¿Y tú le creíste esa mentira?
—No tenía por qué mentirme. Se le veía muy sincera cuando me lo dijo.
—Y qué fue lo que te invento para hacerte creer que vino del futuro,
haber dime cómo fue que vino al pasado.
—Con un Giratiempo.
—¿Con un Giratiempo? —pregunté incrédulo.
—Sí. El mismo Giratiempo que posee Hermione. Cygnus en su época le dio
muchas vuelta al Giratiempo y vino a parar en el año 1998.
No podía creer lo que me decía. Pero cuando menciono que vino a esta
época con el Giratiempo, eso podría ser verdad.
—¿De qué año viene? —pregunté aun sin poder creerlo.
—Del año 2016.
—Entonces ella sabe que es hija de Draco y Granger. Y por eso tú, para
evitar que Draco sospeche algo, le cambiaste el apellido, pero no me explico
porque elegiste ponerle Potter como apellido falso.
—Yo no elegí que llevara el apellido Potter, para que el joven Malfoy
no sospeche que es su hija. En realidad Potter siempre ha sido el apellido de
Cygnus.
—¿Cómo? No te entiendo, no me estás diciendo que Cygnus es hija de
Draco —él asintió— entonces como es que ella siempre se apellidado Potter.
—Es que Cygnus no sabe que el joven Malfoy es su verdadero padre.
Cygnus fue criada como la hija de Harry Potter y Ginevra Weasley, porque
Hermione murió después de dar a luz a Cygnus y le pedio a Harry y Ginevra que
para ese entonces ya estaban casados, que se hicieran cargo de su hija y que la
registraran como hija de ellos.
—Esto que me cuentas es increíble. Entonces ella tampoco sabe que
Granger es su verdadera madre —pregunté.
—Sí, Cygnus si sabe que Hermione es su madre biológica, porque Harry y
Ginevra le contaron la verdad cuando ya era un poco más grande, pero lo único
que no le dijeron fue quien es su padre.
—No comprendo, si es hija de Draco, al morir Granger, el que se tuvo
que haberse hecho cargo de Cygnus no debería haber sido Draco en vez de Potter.
—No sé qué fue lo que paso después entre ellos dos, no sé porque se
habrán separado, pero lo que sí creo es que Hermione nunca le dijo de su
embarazo al joven Malfoy, porque si no él nunca hubiera permitido que Harry
criara a su hija.
—Un momento, si Cygnus no sabe quién es su verdadero padre, entonces
como me aseguras que Draco lo es, tal vez sea cualquier otro.
—¡Ay, Severus! Tú mismo me estás diciendo que es físicamente igual a
los Malfoy, es rubia, de ojos grises, piel pálida y eso se nota a kilómetros,
pero si todavía tienes dudas, fíjate muy bien en todos los gestos de Cygnus y
también en su manera de actuar, y ahí veras que lo que te digo es cierto.
—Eso haré, tenlo por seguro —le contesté antes de salir de su oficina.
POV Draco
Pero que le pasa a esa mocosa, acaso está loca porque le contesto de
esa manera a Severus. Primero se levanta de madrugada para buscar una supuesta
pulsera que se le perdió, se queda dormida en el Lago Negro, luego llega a
clases y se burla de Severus en su cara, él le dice que mande a llamar a sus
padres, y ella le da excusas tontas para que no vengan sus padres.
—¿Qué tienes, Draco? —me pregunta Pansy.
—Nada —le respondí cortante.
—Pues desde que salimos de clases de pociones estás muy callado
—volvió a hablar Pansy.
—Ya te dije que no tengo nada, Pansy.
—Ah, ya es hora de almorzar, que les parece si nos vamos adelantado al
Gran Comedor —dijo Theo.
—Bien —contesté.
Caminamos directo al Gran Comedor y desde ahí la pude ver sentada al
medio de sus amigos, ella me vio y me sonrió yo le devolví la sonrisa
ligeramente, para que nadie se dé cuenta.
Seguimos caminando hasta llegar a nuestra mesa correspondiente.
—¿Dónde estará Blaise? —preguntó Pansy.
—No lo sé, creí que ya estaría aquí —contestó Theo.
—Por mí mejor si no está —dije con enojo.
Blaise es un maldito cobarde que le gusta aprovecharse de las chicas.
Y Potter una tonta que no quiere decir lo que le pudo haber pasado a
Dumbledore.
—Hola —escuché la voz de Potter. Levante la mirada y la vi que se
estaba sentando junto a Theo.
—Hola, ¿pero que te paso hoy en la clase de Snape? —le preguntó Theo.
En realidad todos estábamos esperando su respuesta o mejor dicho su excusa.
—Nada —se encogió de hombros. Pero parecía que había algo oculto tras
su ‘nada’.
—¿Nada? Snape casi revienta de cólera, porque te estabas burlando de
él en su cara y delante de todos sus alumnos —exclamó Pansy. Ella tampoco le
creía.
—Nos quitaron 10 puntos por tú culpa —le recordé.
—Ya los recuperaré y hasta triplicaré esos puntos que nos quitó Snape,
cuando responda algunas preguntas de otro curso —mocosa arrogante y presumida.
Que piensa que porque es una sabelotodo va a poder hacer lo que se le
da la gana, pues está muy equivocada.
—Vaya, parece que alguien aparte de Draco tiene el ego muy alto —dijo
Pansy.
Me causo gracia lo que dijo Pansy así que giré mi rostro para mirarla
y luego le sonreí.
—¿Y eso es malo? —preguntó fingiendo inocencia la mocosa.
—No le hagas caso, Pansy solo está bromeando —la defendió Theo. Parece
que él tiene cierto interés en Potter, no, error, a Theo le gusta mucho Potter.
La mira de una manera especial, pero porque me molesta tanto que Nott
se fije en la mocosa, no debería de importarme lo que haga eso dos.
—Potter —llamé su atención—, espero que no se te haga costumbre
molestar a los profesores, no quiero que nos vuelvan a quitar puntos por tú
culpa, y no me importa si después triplicas lo puntos respondiendo preguntas o
no, solo no lo vuelvas a hacer, ¿entiendes?
Que me está pasando porque actuó de esa forma, parezco un hermano
mayor regañando a su hermana. No, no parezco su hermano, parezco un padre
regañando a su hija porque se comportó de una manera inadecuada.
Al parecer se enojó por cómo le hable, porque la vi fruncir el ceño,
cada vez que hace ese gesto me deja completamente confundido, se parece tanto a
Granger, pero ¿por qué? No lo comprendo.
—Sí, papá, lo que tú digas —me contestó con sarcasmo.
La miré directamente, su sarcasmo movió algo dentro de mí, sentí un
sentimiento raro hacia ella, un sentimiento que nunca había sentido en mi vida
por nadie, era un sentimiento distinto al que siento por mi novia. Cuando
Potter me llamó «papá», sentí… amor. Sentí como si de verdad fuera su… padre.
No, pero que digo —negué con la cabeza—, que tontería más grande, sentir como
si yo fuera el padre de esa mocosa tonta, que absurdo, seguramente todo esto se
debe a las estupideces que me insinuó Snape.
Nadie dijo nada más, todos continuamos comiendo como si nada hubiera
pasado. Pero a los pocos minutos llego el idiota de Blaise y lo primero que
hizo el estúpido fue sonreírle a Potter como si nada hubiera pasado, como si
nunca hubiera querido aprovecharse de ella —eso hizo hervir mi sangre de cólera—
parece que no le quedó muy claro cuando le dije que lo mataría si volvía a
tocarla. Vi que Potter lo miró seria, pero no se intimido, levanto la cabeza y
le sostuvo la mirada —debo reconocer que su valentía me agrada—, luego miró al
frente, estuvo así por un momento, pero ya no comía solo la veía revolver la
comida. Después de que algunos chicos se levantaran de la mesa, ella también lo
hizo.
Vi a Blaise seguirla con la mirada.
—¿Qué tanto miras? —le pregunté al descubrir sus intenciones de querer
seguirla.
—Las cosas bellas que ha hecho la naturaleza, que estoy seguro algún
día será para mí —respondió con cinismo.
—Ten cuidado con lo que haces, Blaise, no vaya hacer que el destino te
juegue una mala pasada —le advertí.
Y al muy idiota no pareció prestarle atención a mis palabras porque me
sonrió tranquilamente.
—Se cuidarme muy bien amigo mío, no te preocupes por mí —respondió.
—Vaya, cuanto amor se nota entre ustedes dos —susurró Pansy con
sarcasmo.
—Porque mejor no dejan los malos entendidos atrás y vuelven hacer tan
amigos como antes —dijo Theo tratando de calmar la tensión del ambiente.
—Yo volveré a ser amigo de Draco, cuando él aprenda a no meterse en
mis asuntos —que cobarde podía llegar a ser a veces Blaise. No meterme en sus
asuntos, significa dejar que abuse de Cygnus o de cualquier otra chica, y que
yo lo vea y no trate de impedirlo. Que esperaba que lo felicite por su acto de
cobardía.
Lo miré con frialdad.
—Pues a mí no me interesa volver a ser tu amigo, es más estoy muy
feliz de ya no serlo. Pero espero que una cosa si te quede claro, Blaise, te
tendré muy bien vigilado —le advertí antes de salir del Gran Comedor.
POV Autora
—Oye, tú, Jonas —el niño volteó cuando escucho su apellido.
—Sí, señor, en que lo puedo ayudar —contestó el niño educadamente al
ver la presencia del Slytherin frente a él.
—Necesitó que me hagas un favor —pidió el Slytherin.
—Claro, ¿qué necesita, señor?
—Necesito que le entregues está nota a Granger —dijo el Slytherin
mostrándole el pedazo de pergamino.
—¿Dijo a Granger? —preguntó el niño, sin poder creer lo escuchaba.
—Sí, acaso estás sordo.
—Está bien, señor —contestó el niño recibiendo la nota que le entregaba
el Slytherin.
—Ah, Jonas, no debes decirle a nadie que fui yo quien le manda la nota
a Granger, ¿escuchaste bien? —el niño asintió—, porque si dices que fui yo,
entonces te irá mal —lo amenazó.
—Juro que no diré nada a nadie que el que le manda la nota a Granger,
es usted señor Malfoy —contestó el niño antes de salir en busca de Hermione
Granger.
***
Luego de que Jonas le entregará la nota a Granger. Hermione salió
prácticamente corriendo antes de que sus amigos le preguntaran del porque un
Slytherin le mandaba notas. La única que sabía del porque un Slytherin le
mandaba notas a Hermione era Cygnus Potter, ella sabía que el que mando esa
nota era el novio de Hermione, pero lo que ignoraba Cygnus era que el novio de
Hermione, era el mismísimo Draco Malfoy, su compañero de casa.
Hermione seguía caminando rápidamente hacia la Sala de los Menesteres,
para su encuentro con el amor de su vida. Ella paró en el sitio indicado y la
puerta de la Sala se apareció ante sus ojos mieles. Ella enseguida entro a la
Sala y lo primero que vio fue a un rubio de espaldas a ella.
—Draco —lo llamó Hermione con emoción al verlo.
Él le sonrió al voltear y mirarla, por lo cual ella correspondió
también sonriéndole.
—Hermione —dijo el rubio acortando la distancia entre ellos, para
luego capturar sus labios casi con desesperación.
Luego de aquel beso lleno de amor, se separaron por falta de aire.
—Te extrañe —soltó el rubio volviéndola a atraer hacia él.
—No hace mucho nos vimos en el Gran Comedor —contestó la castaña.
—No es lo mismo verte y sonreírte de lejos que tenerte entre mis
brazos y poder besarte cuando quiera —Hermione se sonrojó al escuchar lo que le
dijo su novio, a lo que él al verla sonrojada le sonrió y le acarició la
mejilla—, adoro verte sonrojada cuando te digo lo que siento.
—Oh, no te burles mí, Draco —contestó la castaña aun sonrojada.
—No me burlo, Hermione. Te amo —le susurró besando su cuello.
—Yo te amo —le contestó la castaña a la vez que cerraba los ojos
dejándose llevar por el exquisito olor a menta que desprendía el cuerpo de
Draco.
Él la tomó en brazos y la llevó hasta la cama que estaba cerca de
ellos. La recostó delicadamente sobre la cama y él se puso sobre ella besándole
los labios, poco a poco la ropa fue desapareciendo de sus cuerpos, quedando solo
en ropa interior. Las caricias no se hicieron esperar, Draco la acariciaba con
tan delicadeza, pero a la vez con tanta pasión, y eso a ella la enloquecía
tanto que no podía evitar gemir de placer. Draco al escucharla gemir se
excitaba más, y hacia sus caricias más profundas, metió sus manos por debajo de
la espalda de Hermione y le desabrocho el sujetador que después quedo tirado
por el piso, Draco al ver el pecho desnudo de Hermione, bajo su rostro a esa
zona y capturo con su boca uno de sus pezones sonrosados y lo lamió, lo chupo y
hasta lo mordió ligeramente mientras que con su mano masajeaba el otro pezón,
Hermione se estremecía de placer y no dejaba de susurrar el nombre de su novio.
Draco tomó el otro pezón e hizo el mismo procedimiento que al otro y luego bajo
hasta el abdomen plano de Hermione dejando un recorrido de besos a la vez que
acariciaba sus torneadas piernas, le quito su última prenda y él también se
quitó sus boxer, subió nuevamente dejando besos por todo el cuerpo de la
castaña hasta llegar a sus labios lo cual beso con pasión. Hermione ya no
aguantaba más, ya quería que la poseyera y Draco adivinando sus deseos, se
colocó bien sobre ella a la vez que con una mano le separaba las piernas, le
beso el cuello y luego los labios mientras poco a poco se fue adentrando en
ella. La castaña al sentirlo dentro de ella dio un gran grito de placer y clavo
sus uñas en la espalda de Draco. Los dos hicieron el amor toda la tarde, solo
se escuchaba entre susurros “te amo”, “eres tan hermosa”, “te amo, Draco”,
“siempre te amare”, “te deseo”.
Luego de sus demostraciones de amor, Draco salió de ella y se acostó a
su lado aun agitado, la atrajo hacia él y con su brazo rodeo la pequeña cintura
de la castaña, ella puso su cabeza sobre el pecho de Draco, y se quedó dormida
escuchando el sonido del corazón del rubio, que era como una hermosa melodía.
El rubio no dormía se quedó mirándola fijamente aun no pudiendo creer que de
bueno había hecho para merecer estar con alguien tan puro como Hermione
Granger. A la única mujer que más había lastimado y humillado, pero ella siendo
una chica sin resentimientos lo perdono por todo lo malo que le hizo, y no solo
eso, sino que olvidando su pasado como mortífago lo acepto como su novio. Y
apenas terminando sus estudios en Hogwarts ella quería unir su vida con la de
él y por supuesto que Draco no le ponía peros a los sueños de Hermione. Es más
él ya tenía el anillo de compromiso que por derecho pertenecería a su futura
esposa, en este caso le pertenecía a Hermione Granger. El rubio le pensaba
entregar el anillo después del año nuevo, porque por esa época ellos ya
pensaban dar a conocer su relación. Draco la siguió mirando dormir y después de
susurrarle un “te amo”, él también se quedó dormido.
Luego de un par de horas Draco fue el primero en despertar.
—Hermione —le susurró el rubio en el oído para que Hermione se
despierte. Pero ella estaba tan cómodamente en sus brazos que ni se movió—. Hermione
—volvió a decirle, pero esta vez alzando un poco la voz, ella solo se removió
incomoda en sus brazos, pero no abrió los ojos—, Granger —la movió un poco.
Ella abrió los ojos de golpe desorientada, pero cuando se encontró con
la mirada de Draco y en su boca dibujada una sonrisa de burla, la castaña
frunció el ceño. El rubio la miró con mucho más insistencia, pero ya no
sonreía.
—¿Qué pasa por qué me miras tanto? —preguntó Hermione, que ya estaba
sonrojada por la mirada que le dedicaba el rubio.
—Creerás que estoy loco, pero ahora cuando frunciste el ceño, me
recordaste tanto a Cygnus —Hermione lo miró confusa—, quiero decir que ella se
parece tanto a ti cuando hacen ese gesto.
—Pues entonces somos dos los locos porque la forma de sonreír de
Cygnus es idéntica a tu sonrisa —le confesó la castaña al rubio.
—¿Lo dices en serio? —preguntó Draco.
Hermione asintió. Le quería decir que no solo haciendo ese gesto se
parecía a él, también se parecía mucho físicamente y en lo rubios y en que los
dos tienen los ojos grises, pero no dijo nada porque tal vez Draco lo podría
interpretar mal y no quería tener una discusión con él.
De pronto Draco empezó a reír.
—¿Qué es lo gracioso? —le preguntó Hermione.
—Creo que sí nos estamos volviendo locos por algo que solo existe en
nuestra imaginación —dijo el rubio parando de reír.
Hermione le sonrió como respuesta.
—Ya es tarde, creo que deberíamos salir de aquí, aunque no quiera,
pero nuestros amigos se deben estar preguntando por nosotros —dijo Draco.
—Sí, es cierto, ya es tarde, nos quedamos dormidos —estuvo de acuerdo
la castaña.
Los dos se levantaron de la cama y se vistieron. Cuando ya estaban con
sus uniformes muy bien puestos, Hermione se acercó al rubio y beso sus labios
en forma de despedida y salió con mucho cuidado de que no la vean de la Sala de
los Menesteres. Draco espero unos minutos y también salió de Sala con mucha
cautela y se dirigió al Gran comedor porque ya era hora de la cena.
POV Draco
Cuando entré al Gran Comedor vi que ya estaban casi todos sentados en
sus respectivas mesas, yo me hacer que a mi mesa y me senté junto a Pansy.
—¿Dónde te metiste toda la tarde, Draco? Desde el almuerzo que no te
veo, te busque, pero no te encontré —dijo Theo.
—Vaya, nunca creí tener un admirador, siempre he tenido admiradoras,
pero ¿un admirador? —dije con sarcasmo.
Pansy rió y Theo frunció el ceño.
—La que también se desapareció toda la tarde es Cygnus, y hasta ahora
no aparece, ¿no habrá estado contigo, Draco? —me preguntó Pansy.
—Porque habría yo de estar con ella —le contesté.
—No lo sé, pero como no estaba por ninguna parte, yo pensé que estaba
contigo —dijo Pansy, sonriendo con picardía.
—Pues no andes pensando cosas que no son —respondí.
—Yo la vi en la biblioteca antes de venir a cenar, tenía muchos libros
por leer —dijo Jade Hoffman, una chica de sexto curso, metiéndose en nuestra
conversación.
—Ya vez, Pansy, pensaste mal, Cygnus está en la biblioteca —dijo Theo,
ahora sonriendo.
—Y eso te alegra mucho, ¿no, Theo? —le preguntó Pansy a Theo.
—No sé de qué me hablas —le contestó Theo, pero a leguas se notaba que
estaba fingiendo no entender.
—Engañe tú mismo, Theo, pero todos ya nos dimos cuenta sobre tus
sentimientos hacia Potter —le dije.
Él ya no me contestó nada, que podría haberme dicho para ocultar sus
sentimientos, ya no tenía excusa.
Luego de cenar nos dirigimos a nuestra sala común. Apenas entramos nos
sorprendió mucho ver a Daphne y a Tori, y digo que nos sorprendió porque Pansy
y Theo tenían la misma cara de sorpresa que yo. No las veía desde el juicio en
el Ministerio y ni siquiera tuvimos tiempo de despedirnos cuando ellas se
fueron a Italia porque mis padres y yo todavía estábamos siendo juzgados. A
ellas las acompañaba Blaise, ellos estaban platicando.
—¡Daph!, ¡Tori! —gritó Pansy emocionada al verla y corrió a
abrazarlas.
—Pans —la saludo Daphne correspondiendo a su abrazo.
—Hola, Pansy —la saludo Tori.
—Chicas, que alegría tenerlas nuevamente por aquí —las saludo Theo
dándoles un beso en la mejilla a cada una.
—Draco, tú no nos saludas, no te alegras de que hayamos venido —me
dijo Tori.
—Por supuesto que me alegro de que hayan venido. ¿Cómo han estado?
—Qué recibimiento más frío —dijo Daphne. Yo me acerque a ella y le
bese su mejilla.
—Me alegro de verte —le dije.
—¿Y no te alegras de que yo haya venido? —me reclamó Tori, con
tristeza.
—Por supuesto que me alegra que hayas venido, Tori —también le di un
beso en la mejilla, pero ella me abrazo. Yo le correspondí a su abrazo, pero
luego ya no me la pude quitar de encima, me tenía agarrado del brazo, como
temiendo que escapara de su lado.
Creo que tenerla cerca de nuevo me iba a causar problemas. Que acaso
no entiende que nuestro compromiso lo rompieron nuestros padres —¡Gracias a
Merlín!— y que ya no hay necesidad de fingir que somos una pareja feliz. Ahora
cada quien puede estar con la persona que quiera.
Oí que la puerta se abrió y luego se cerraba, giré para ver quién era,
y vi que Potter se acercaba a nosotros, pero paró sorprendida al ver a Daphne y
a Tori con nosotros.
—Cygnus —dijo Pansy, y la jalo del brazo hasta acercarla a nosotros—,
te presento a Daphne y Astoria Greengrass.
Potter las miraba fijamente a las dos.
—Cygnus, ¿acaso eres la hermana de Draco? —preguntó Astoria de
repente.
Yo me tense cuando la escuché preguntar si somos hermanos. Y esperaba
la respuesta de Potter muy atento, quizás diga algo que me ayude a aclarar mis
sospechas. Pero antes de que pudiera responder Daphne dijo:
—Es eso cierto, Draco y tú son hermanos. ¿Por qué nunca nos dijiste
que tenías una hermana, Draco?
—Ella y yo no somos hermanos, Daphne —le respondí serio.
—Pues se parecen mucho para no ser hermanos, ¿no lo crees tú también,
Pansy? —le preguntó Tori.
—Eh… no se parecen mucho —respondió Pansy al verme serio. Pero en su
respuesta había cierta duda.
—Pues yo si los veo muy parecidos, mejor dicho idénticos —dijo Daphne,
y eso me hacía confirmar mis sospechas de que Cygnus en realidad es la hija
bastarda de mi padre—. ¿Tú qué opinas, Theo, Blaise?
—Pues yo creo que… —empezó a hablar Theo, pero Potter lo interrumpió.
—Malfoy y yo no somos hermanos, ni siquiera somos familia lejana —contestó
fastidiada Cygnus—, mi apellido es Potter, soy Cygnus Potter —dijo su nombre
con orgullo.
—¿Potter? —le preguntó Tori.
—Sí —respondió tajante.
—¿Eres familiar de Harry Potter? —le preguntó Daphne.
—Que me apellide Potter, no quiere decir que Harry y yo seamos
familia, y no traten de buscarme parecidos con Malfoy ni traten de
familiarizarme con Harry Potter. Que acaso creen que yo no pueda tener mi
propia familia —arrastro las palabras al hablar.
Estaba enojada. Eso quiere decir que le molesto que le dijeran que
parecía ser mi hermana, y si le molesto tanto quiere decir que esconde algo.
Cygnus Potter o mejor dicho Cygnus Malfoy, sabe que somos hermanos, siempre lo
supo, pero trato de confundirnos usando el apellido Potter. Maldita mocosa que
busca al venir aquí a Hogwarts, ¿acaso quería conocerme?, o es que vino a
destruir el matrimonio de mis padres, si esos son sus planes, pues no se lo voy
a permitir, antes la desaparezco.
No solo las Greengrass se han dado cuenta del parecido que tenemos los
dos, el primero fue Severus, luego Hermione porque me dijo: “Pues entonces
somos dos los locos porque la forma de sonreír de Cygnus es idéntica a tu
sonrisa”. Pansy también ve el gran parecido que tenemos, aunque lo haya querido
negar hace un momento por temor a que reventara de cólera ahí mismo, y Theo, no
termino de decir lo que piensa, pero estoy seguro que él también se dio cuenta
del parecido que tenemos. Y Blaise, ¿qué hubiera dicho Blaise?, bueno, en
realidad me importa un comino lo que piense él o no.
—Lo siento, no quisimos incomodarte —se disculpó Daphne con Cygnus.
—No importa, ahora ya saben que no soy familiar con Malfoy ni con…
Harry Potter —titubeó al decir lo último.
—No pues eso de que no eres familiar con Harry Potter, es un hecho, no
se parecen en nada. Pero yo aún sigo creyendo que Draco y tú pueden ser
familia, haber dime, ¿cuál es tu otro apellido? —le preguntó Tori.
Cygnus la fulmino con la mirada. Y yo ya no soportaba tenerla pegada a
mí, así que me la quite de encima.
—Parker, ese es mi segundo apellido, ahora te das cuenta de que Malfoy
yo no somos familia —le contestó Cygnus.
Tori la miró desafiante, pero ya no le dijo nada.
—Bueno, yo ya me voy a dormir, buenas noches a todos —camino hacia las
habitaciones, pero paró a la mitad del camino, y se giró para vernos—, lo
olvidaba, bienvenidas a las dos —le dijo Cygnus a Tori y Daphne.
Yo no estaba muy conforme con las respuestas de Cygnus, así que me
dispuse a seguirla.
—¿Adónde vas, Draco? —preguntó Tori.
—A dormir —le contesté y seguí caminando.
Cuando subí hacia los dormitorios, y al ver que nadie me seguía me
metí por donde estaban los dormitorios de las chicas. Vi a Potter —o tal vez ya
tenga que empezar a decirle Malfoy— a punto de entrar a su habitación, pero yo
fui más rápido que ella, y la tome del brazo antes de que entrará.
—¿Qué quieres? —dijo ella enojada, al verme tomándola del brazo, yo la
empuje dentro de su habitación.
—¿Cómo se llaman tus padres? —le pregunté aun sin soltarla del brazo.
—¿Para qué quieres saber eso? —me preguntó.
—Solo responde a lo que te pregunte —le grité.
—Primero suéltame —me exigió, yo la salté—, mi madre se llama Jean
Parker y mi padre se llama Larry Potter, ¿contento?
—No del todo. ¿Y cómo son físicamente? —volví a preguntar.
—Bueno, pues mi madre es pelirroja, tiene los ojos color avellana y mi
padre es…
—Rubio y de ojos grises —complete lo que iba decir—. Y tú te pareces
mucho a él, ¿no es cierto?
Ella asintió.
Salí de su habitación apenas confirme mis sospechas. Si era mi
hermana, maldita sea, es mi hermana, mi hermana. No, pero que digo, no es mi
hermana, ella solo es una bastarda.
POV Cygnus
¡Malfoy! ¡Malfoy! Me va a volver loca, a veces es comprensivo y
amable, otras veces tan insoportable y arrogante, presumido, creo que es
bipolar, a veces está bien y otras mal. Porque tuve que conocer a alguien así.
Si no regreso rápido a mi época, Malfoy me va a terminar por volver loca y no
solo él ahora ya se sumó a esto Greengrass, Astoria Greengrass, ella no me cayó
nada bien, tiene algo que me hace rechazarla.
Un momento, “Malfoy–Greengrass”. Claro ahora ya sé porque se me hizo
tan familiar el apellido Malfoy. Ahora con la llegada de Greengrass, todo se
aclaró. Malfoy en el futuro está casado con Astoria Greengrass, y tienen dos
hijos. Ahora recuerdo el titular en El
Profeta, por Rita Skeeter.
“Familia Malfoy–Greengrass”
La gran familia Malfoy–Greengrass llegó hoy a las once de la mañana a Londres, después de 14 años de estar viviendo en Italia. El heredero de
las muy importantes empresas Malfoy, o sea Draco Malfoy, llego para pasar las
vacaciones con sus padres y donde él y su esposa Astoria, presentaran en
sociedad a sus dos pequeños hijos, Orión Malfoy Greengrass de 14 años y Cassiopeia Malfoy Greengrass de 10 años…
De ahí hablaban más de la niña, Cassiopeia, porque según ella era a
primera Malfoy en muchas generaciones y bla, bla, bla…
También recuerdo haber visto una foto que según Skeeter la habían
tomado de improvisto a la gran familia. Draco Malfoy, era un hombre muy guapo a
sus 34 años, y su esposa, se veía hermosa y con clase, iba tomada del brazo de
Malfoy, así como lo tenía ahora que la conocí, y sus hijos si también eran
hermosos, Orión era mayor que yo por cinco meses, según lo explicaba Rita, él
era rubio, pero no tanto rubio como Draco, y sus ojos eran verdes como los de
Astoria, la niña no se parecía en nada a Malfoy, ella era el vivo retrato de la
madre, cabellos castaños oscuros y ojos verdes, pero a ninguno de los dos se
les veía pálidos como lo es Malfoy, ellos eran del color de Astoria, su piel
era un poco sonrosada.
Bueno, ya es hora de que deje de pensar en la familia que van a formar
esos dos. Así que me metí al baño a darme una ducha rápida.
El baño me relajo, pero al momento de salir de la ducha no pude evitar
la curiosidad de mirarme en el espejo y comprobar si lo que decían era cierto,
eso que me parezco mucho a Malfoy. Y con sorpresa comprobé que lo que decían
era cierto, mi piel era pálida como la de él, aunque no tanto, mi cabello es
tan rubio platinado como de él y sobre todo mis ojos son del mismo color gris
como los de Malfoy. Como fui tan tonta de no darme cuenta del gran parecido que
tenemos él y yo.
Camine de un lado a otro nerviosa. ¿Acaso Malfoy seria mí padre
biológico?, no, no puede ser, Draco Malfoy no puede ser mi padre. Pero que
pienso, por supuesto que él no es mi padre, porque él está casado con
Greengrass y su hijo es mayor que yo, además viven en Italia, mientras que mi
madre vivía en Londres. Además sería ilógico, mi madre y Malfoy, son personas
tan distintas, como el agua y el aceite, no se pueden mezclar.
Pero porque las Greengrass insistían en que mi parecido con Malfoy, y
porque esas extrañas preguntas de Malfoy por querer saber de mis padres, y yo
por salir de ese interrogatorio le dije un montón de mentiras. Pero lo más raro
es que Malfoy se veía muy insistente con sus preguntas. Bueno, Malfoy es
bipolar y eso justifica su comportamiento, pero las Greengrass, quizás porque
acaban de llegar es que se sorprendieron al ver mi parecido con el de Malfoy,
pensaron que él y yo somos hermanos, la única respuesta que le encuentro es que
mi verdadero padre también haya sido con las mismas características físicas de
Malfoy.

ya quiero que Cygnus sepa la verdad!!
ResponderEliminarOh, my God!! AMO TU FIC :3
ResponderEliminarEs que, bueno me llamo la atención que también es sobre viajes en el tiempo, y ahora que lo estoy leyendo y casi no voy a al cole por seguir cada capitulo, por favor actualiza!!!
Por favor!! ACTUALIZA, tienes.. otra fan <3
Con amor :D
Siguela!!!
ResponderEliminarme ha encantado, por favor siguela
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